No se abre un box de CF de la noche a la mañana. El primer paso NECESARIO y OBLIGATORIO es CONOCER TU DEPORTE.

Una vez que contraes la responsabilidad de tener la salud de otras personas en tus manos, aprendes que no existen protocolos universales, que cada deportista es un mundo, con una trayectoria, historial de lesiones y fisiología únicos, que no todos tus clientes responden al entrenamiento igual y que las indicaciones que sirven para unos, no funcionan para otros. Aprendes a que, si no confían en ti, no hay nada que hacer, que es esencial establecer vínculos con tus deportistas, escuchar sus inquietudes e interesarte sinceramente por sus preocupaciones.

A todo ello hay que añadir las incontables horas de estudio que nadie ve, pero que se perciben inmediatamente cuando abres la boca: fisiología del ejercicio, biomecánica, psicomotricidad, periodización del entrenamiento, psicología deportiva… Diseñar protocolos para un deporte como el CrossFit es una labor harto complicada. El trabajo del entrenador es, ante todo, una profesión INTELECTUAL, RACIONAL y EMPÍRICA. Aprendes a rodearte de profesionales que saben más que tú, a segregar al oportunista del experto.

En definitiva, para convertirse en un buen entrenador se necesita tiempo y paciencia para dejar que las cosas ocurran. No existen atajos. NO SE PUEDEN FORZAR ETAPAS, NO HAY OTRA MANERA DE HACER LAS COSAS.

La Galerna no nace de la noche a la mañana: es la culminación de un proceso que ha durado casi 8 años… y es también un comienzo, un punto de partida para lo mucho y muy bueno que está por llegar.

Fran Álvarez, propietario y entrenador de CrossFit La Galerna.